El Amor y el dolor

por | 29 de mayo de 2024

La sorpresa de vivir.

Hace falta mucho amor para vivir. En la vida nada resulta como esperamos. Se trata de una sorpresa continua que sucede en cualquier entorno, incluso si todo va bien. Todo lo que va sucediendo nos va produciendo emociones. Durante el día tenemos muchísimas emociones, aunque no nos demos cuenta, una cosa nos gusta y otra resulta un inconveniente. Puede que alguna cosa nos haga sonreir y luego podemos vivir otra que nos entristezca.

Estamos preparados para afrontar la mayoría de las situaciones que vivimos, tomamos decisiones y continuamos, pero algunas veces la vida nos “pilla por sorpresa”, nos presenta situaciones inesperadas que nos hacen parar, nos congelan un pedazo de vida que se queda sin saber cómo vivirlo. Esta congelación del momento que no supimos vivir para solucionarlo más tarde queda codificado en nuestra información corporal a la espera de que podamos afrontarlo.

La relación con el cuerpo.

Nuestra relación con nuestro cuerpo es muy estrecha, nuestro cuerpo sigue todas nuestras órdenes e impulsos, es un fiel sirviente y un sirviente muy sabio que busca las soluciones que nosotros no hemos encontrado.

Acabo de describir en pocas palabras lo que es la descodificación, también llamada biodescodificación emocional o descodificación biológica.

No se trata de ser rico o pobre, las dificultades siempre están ahí. Cuando vives, apenas te das cuenta de lo que está pasando, aunque con el tiempo lo puedes ver.

Todo lo que hemos vivido ha producido en tu nuestra vida una cantidad impresionante de frustraciones, no porque fuéramos malas o inadecuados, sino porque no esperábamos lo que nos pasó e hicimos lo que pudimos con lo que sabíamos entonces. Con las frustraciones se acumula una cantidad de rabia y tristeza capaces de descorazonar a cualquiera. Esta rabia y tristeza es dolor porque no estábamos preparados para vivir lo que nos tocó vivir.

Escuchar y abrirnos a nuestras heridas no resulta agradable, pero nuestro cuerpo se va a enfermar si vamos acumulando el dolor en él.

Sobrevivimos llenos de heridas inconscientes reprimidas o dormidas, a veces desde hace muchos años o incluso durante varias generaciones.

Liberar el dolor

Vivir en libertad va sobre liberar el dolor por el hecho de que no fuimos capaces de resolver una situación del pasado.

La descodificación biológica es una terapia de descodificación emocional que, con toda la delicadeza que merece un herido, desprograma tu biología. Te lleva al único lugar donde es útil llegar, el lugar donde se creó el conflicto, una vez allí se puede deshacer la interpretación creada y solucionar el conflicto que se creó en la mente.

El perdón a ti mismo por algo del pasado y que, por lo tanto, ya no existe y se quedó congelado en tu memoria, te va a liberar y a dar la paz que andas buscando.