Cruzar el puente o dar el primer paso

por | 7 de febrero de 2023

¿Necesitas un doctorado en psicoterapia para ser feliz? ¿Crees que puedes aprender yendo a clase o leyendo un libro? ¿Cómo se hace?

De momento, te diré cómo se da el primer paso: haciéndote responsable de tu vida y tomando el compromiso contigo mismo/a de llevarla adelante.

Sean los que sean los problemas que haya en tu vida en este momento, enfrenta-los y comprométete contigo mismo/a y decide que eres valioso/a.

Las dificultades de la vida son muy similares para todos, es necesario que aprendas que los sentimientos son reacciones que decides tener, no algo que te pasa y frente a lo que no puedes hacer nada.

Ya sabes que nos han enseñado que la ira, el miedo, el odio, el éxtasis y la alegría son cosas que pasan. Yo te digo que son decisiones que tomas y que aún no te has dado cuenta de que lo haces, ni de cómo lo haces porque lo has automatizado de forma inconsciente, sin cuestionártelo nunca.

Es sencillo como caminar y difícil como subir una montaña.

No proyectes tu insatisfacción en otras personas: la causa está en ti. Estos comportamientos autodestructivos que a veces consideramos que son parte de nuestro carácter ( “¿Qué quieres que haga? Yo soy así.”), Pueden ser neutralizados sin gran esfuerzo cuando te has dado cuenta de cómo lo haces.

Sólo tú puedes decidir qué quieres pensar y, en consecuencia qué quieres sentir. Se trata de tu cerebro, puedes utilizarlo como tú quieras y, además, nadie puede hacerlo por ti.

Nadie te ha ofendido nunca, tú te has sentido ofendido/a. Si tú no decides sentirte ofendido/a, nadie podrá hacerlo.

Nadie te ha hecho sentir vergüenza, tú te has avergonzado. Si tú decides no sentir vergüenza, nadie te la podrá hacer sentir.

Nadie te ha menospreciado, tú te has sentido menospreciado/a. Nadie tiene el poder de hacerte sentir menos importante que otro si tú no se lo permites.

Nadie te puede enfadar, si tú decides no hacerlo.

Nadie te puede hacer sentir desgraciado/a si tú decides sentirte afortunado/a.

Cuesta cambiar. No hay nadie que no tenga que hacer frente a una resistencia interna dura para eliminar los pensamientos que sirven de apoyo a los propios sentimientos.

Hacerte cargo de ti mismo/a significa un esfuerzo superior al de especular con ideas y puede que no estés dispuesto/a todavía. No pasa nada, puedes elegir el momento que quieras para decidirlo.

Te diré un secreto: aunque es más difícil no cambiar. ¿Qué pasa si no te adaptas? Tienes la sensación de estar desbordado por la existencia, paralizado por compromisos que ya no te satisfacen, dominado por la culpa o la inseguridad, insatisfecho y no realizado, entre otras cosas.

Qué eliges? Te repito que esto nadie lo puede hacer por ti.

El primer paso es decidir darlo, comprometerte con tu propia felicidad. Después, a medida que vayas avanzando, verás que no era tan difícil como te habías imaginado, que la dificultad principal es vencer el miedo a pensar, hacer y expresar cosas diferentes de las que estabas acostumbrado/a, pero eres tú quien tiene que decir basta .

¿Por qué persisto en comportamientos que me perjudican? Esencialmente es más seguro hacer algo conocido, no cambiamos si no es a la fuerza y no corregimos los errores de pensamiento, a pesar de saber que la felicidad está allí.

Tenemos la suerte de que cada día, cada hora y en cada momento, podemos volver a decidir. Siempre podemos volver a decidir y hacerlo de otro modo.

Si quieres, puedes volver a decidir.

Si quieres, puedes dar el primer paso hacia una vida mejor si tomas el compromiso contigo mismo de hacerlo. Puedes elegir.